México está impulsando un crecimiento significativo en las inversiones sostenibles, enfocándose en acciones que cumplen con criterios ESG. Este cambio refleja una mayor conciencia ambiental y demanda de consumidores por empresas responsables, apoyado por regulaciones gubernamentales favorables. La diversificación hacia energías limpias y tecnología verde ofrece oportunidades únicas para los inversores.